Nigeria, epicentro de trata femenina

Desamparadas por la ley, muchas mujeres nigerianas llegan a través de mafias a Europa, Oriente Próximo y otros países de África para ejercer la prostitución.

En 2005, Jorgen Carling alertó que Nigeria es el país de origen de la mayor parte de mujeres de África Subsahariana que acaban trabajando como prostitutas en Europa, algo que siete años después no ha cambiado. A pesar de que Nigeria firmó y ratificó hace 25 años la Convención para la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW), aún no se ha implementado ni integrado en la legislación, por lo que mantiene impunes a quienes violan los derechos de la mujer.

El informe del Departamento de Estado de Estados Unidos, Trafficking in Persons Report 2011, apunta a Nigeria como uno de los principales países de origen, transito y destino de mujeres y niños victimas de trabajos forzados y de trafico sexual, además de ser uno de los países de África donde mas crímenes de trata se cometen. Esta situación se ha visto favorecida por décadas de regímenes militares que han provocado la institucionalización de la violación de derechos humanos además de crisis políticas, sociales y económicas. En el año 2010, fueron identificadas 932 victimas de trata destinadas al servicio domestico y el trafico sexual (aproximadamente la mitad eran menores), y de las cuales 540 fueron victimas de trabajos forzados y 392 de tráfico sexual, la mayor parte provenientes de zonas rurales del país.

Ya en 2006, la UNESCO advirtió que la combinación de funcionarios corruptos, la complicidad de las autoridades, y la debilidad de las leyes contribuye a que en Nigeria exista impunidad hacia los crímenes de trata de personas. Muchas víctimas de trata a menudo declaran que algunos funcionarios de Nigeria colaboran con estas redes, a través de la falsificación de documentos y facilitando su movimiento a través de las fronteras y puertos. Por otro lado, señalan que los agentes de policía a menudo son reticentes a investigar crímenes violentos, sobre todo cuando las víctimas son mujeres y menores incapaces de pagar los costes de las investigaciones.

Trafficking in Persons Report 2011, indica firma que las mujeres y menores son obligados a ejercer la prostitución y trabajos forzados en otros países africanos como Gabon, Camerún, Ghana, Chad, Benin, Togo, Níger, Burkina Faso, la Republica Centro Africana, Gambia y Sudáfrica. Del norte de África y Oriente Medio, destacan Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Líbano, Egipto, Libia y Marruecos. Y como destinos europeos en Europa, Italia es el país principal seguido de Holanda, España, Alemania, Reino Unido, Bélgica y Austria. Durante los últimos tiempos, los traficantes redujeron su tendencia a transportar a las víctimas de trata mediante transporte aéreo y cada vez utilizan más las rutas por tierra y aire, llegando a obligarlas a cruzar el desierto a pie para llegar a Europa. En los trayectos, muchas quedaban embarazadas, posiblemente por ser forzadas a trabajar como prostitutas durante el viaje, voladas por la policía, oficiales de frontera u otras personas que se aprovechan de su vulnerabilidad.

Desamparadas por la ley

Ser mujer en Nigeria no es fácil, y más cuando la Asamblea Nacional acaba de rechazar un proyecto de ley llamado Abolición de todas las Normas de Discriminación contra la Mujer en Nigeria y otros Asuntos Relacionados. Así, pese al número de tratados y leyes firmadas en pos de sus derechos, su efectividad es inexistente. No se les permite transmitir la nacionalidad a sus hijos, no hay leyes que las amparen ante la violencia de género, la mutilación genital femenina o cualquier otro tipo de abuso. El informe canadiense Nigeria: Prevalence of female genital mutilation (FGM), including ethnic groups in which FGM is prevalent; available state Protection, dictamina que “pese a que la postura oficial del Gobierno es opuesta a la mutilación genital femenina, no hay ninguna ley que lo prohíba, ni se están tomando las medidas suficientes para proteger a mujeres y niñas”. Algo que denunció Amnistía Internacional en su análisis sobre la situación de los Derechos Humanos en el país: “La violencia contra mujeres y niñas continúa extendida en forma de violencia domestica, violaciones y otras formas de violencia sexual por parte de agentes del Estado y de otros individuos”.

Muchas féminas han tratado de refugiarse en otras zonas del país huyendo de conflictos armados, la violencia o matrimonios forzados. Los desplazamientos internos hacen de ellas un grupo altamente vulnerable por las condiciones precarias de vida en los campos, donde existe el riesgo de que sufran agresiones sexuales y otros abusos, así como por la falta de acceso a servicios sanitarios, a la educación y oportunidades económicas. Además, Amnistía Internacional ha comprobado que Nigeria es el segundo país con la tasa de mortalidad maternal más alta del mundo: cerca de 54.000 mujeres mueren cada año dando a luz, y muchas de las que sobreviven lo hacen acompañadas de por vida con enfermedades como la malaria y el SIDA.

Las mujeres victimas de trata que son deportadas desde Europa son percibidas como inmorales y se presupone que han contraído el virus del SIDA, por lo que las posibilidades de que puedan empezar una relación de pareja son reducidas y nunca recibirán una propuesta de matrimonio. Además, las probabilidades de encontrar trabajo son reducidas, lo que empeora su situación económica y provoca que vuelvan a caer victimas de las redes de trata. Pese a que la prostitución en Nigeria es vista como una actividad inmoral y aberrante, además de ser considerada un pecado, en muchos casos la trata de mujeres ha sacado a muchas familias de la pobreza y les hace parecer triunfadores a los ojos de la comunidad. Sin embargo, el grado de tolerancia de la prostitución varía entre las comunidades y territorios.

Texto resumen del informe de CEAR, ‘Siria, nacionalidad de las personas kurdas’, elaborado por Ester Muñoz Nogal
Madrid, 9 de abril de 2012